Se reclinó ante el escritorio de su despacho, se encendió un cigarrillo y observó el infinito. Alguien llamó educadamente a la puerta. "Comisario", le dijeron, "alguien quiere verle". "Seguro que no es para nada bueno", pensó él, "nadie me llama para nada bueno". Sin embargo, de sus labios solo brotaron las palabras "¡que pase!". Y no era ninguna rubia despampanante, por supuesto. Eran problemas. Más problemas. "¡Mierda!", pensó. Y aspiró otra calada.
lunes, 2 de noviembre de 2026
189.- Brillante argumentación
lunes, 26 de octubre de 2026
188.- Apunta tan alto como puedas
lunes, 19 de octubre de 2026
187.- Como Hannibal Lecter en "El silencio de los corderos"
viernes, 16 de octubre de 2026
186.- Un camello de altos vuelos
lunes, 5 de octubre de 2026
185.- Ring, ring
El teléfono del despacho de Gutiérrez comenzó a sonar.
- Ring, ring.
Gutiérrez lo miró como quien mira una granada desanillada.
- Ring, ring.
Aquel teléfono solo traía malas noticias. Otro asesinato, otro caso de mierda que tener la obligación de resolver, más problemas. Gutiérrez pensó que, a lo mejor, no le apetecía cogerlo.
- Ring, ring.
Joder, qué pesado que era el cacharrito. Y quien estuviera al otro lado, que no cejaba en su empeño.
- Ring, ring.
Gutiérrez, que casi se había acabado la petaca de vodka y que tenía el cenicero a reventar, estuvo tentado de darle una patada al aparato y estamparlo contra la pared. Aunque luego le cargaran en comisaría la cuenta de los desperfectos...
- Ring, ring.
Tirándose de los pelos, y preparándose para lo peor, el comisario agarró el auricular.
- ¿Sí?
Del otro lado, tras unos segundos, sonó una voz aterciopelada y seductora.
- Buenos días. ¿Le interesaría cambiar de seguro de vida? Nuestra compañía tiene unas ofertas que...
Gutiérrez colgó. Casi arrojó el auricular contra la mesa. Lo que le faltaba.
Se encendió un cigarro, miró al techo y pensó que se estaba volviendo loco porque, ahora que lo pensaba, prefería recibir esas llamadas de publicidad engañosa que volver a revolcarse en el lado más sucio de la sociedad.
"Si al final se va a liar", pensó. "Es lo que hay". Y le vino a la mente un refrán: quien con niños se acuesta...
martes, 8 de septiembre de 2026
184.- Y ahora qué, comisario...
miércoles, 26 de agosto de 2026
183.- Los sesos de Bonnie
jueves, 30 de julio de 2026
182.- El tiro de gracia
- ¡Bonnie! ¡Bonnie!
Gutiérrez se desgañitaba, pero Bonifacio parecía haberse desentendido de los policías. Con un gesto hacia Hortensio, Gutiérrez dio unos pasos hacia adelante y se apostó a escasos metros de la puerta. Desde donde estaba podía ver a Bonnie hablando con alguien.
Gutiérrez notó que Bonnie dirigía sus gritos hacia el lugar desde donde habían hablado antes. El rufián no se había percibido de su cambio de posición. Eso le daba alguna posibilidad.
- Mire, comisario.
Hortensio señalaba a Bonnie. A la cabeza de Bonnie. Agarraba a Felicio del cuello, pero se giraba hacia el lado equivocado y ofrecía un ángulo abierto que le daba a Gutiérrez posibilidad de tiro.
- Dispare, comisario.
Gutiérrez pensó que, si erraba el tiro, podía herir a Felicio. También pensó que Felicio era un poco gilipollas, y que habían sido sus actitudes como agente de la ley, sus falsos testimonios, quienes habían provocado a Bonifacio.
- Dispare, comisario -repitió Hortensio. - Lo tiene a tiro.
Así que, sin pensarlo más, Gutiérrez disparó.
jueves, 16 de julio de 2026
181.- Vais a morir todos
jueves, 9 de julio de 2026
180.- Parlamen... ¿qué?
lunes, 29 de junio de 2026
179.- Bonnie & Clyde
lunes, 22 de junio de 2026
178.- Qué coño hacemos todavía aquí
viernes, 19 de junio de 2026
177.- El hermanísimo
lunes, 18 de mayo de 2026
176.- Ecos del pasado
lunes, 11 de mayo de 2026
175.- Las resacas no son lo que parecen
martes, 5 de mayo de 2026
174.- Una copa de más
jueves, 30 de abril de 2026
173.- El amigo Felicio
lunes, 20 de abril de 2026
172.- ¿Cómo ha podido pasar?
lunes, 13 de abril de 2026
171.- Otro asesinato
martes, 7 de abril de 2026
170.- En busca y captura
jueves, 26 de marzo de 2026
169.- Felicio
jueves, 12 de marzo de 2026
168.- La casa
jueves, 5 de marzo de 2026
167.- La insoportable irregularidad del pentágono
jueves, 19 de febrero de 2026
166.- ¿Y si damos con un patrón?
domingo, 8 de febrero de 2026
165.- El paso de cebra
El joven iba con prisa, ese fue la razón de todo.
Él solía detenerse y mirar a ambos lados si se acercaba algún vehículo. Ya sabía que tenía preferencia, pero era mejor no provocar a los conductores, que podían estar despistados. Forzarles a dar un frenazo, en esas circunstancias, podría resultar fatal.
Pero es que en aquella ocasión iba con prisa, maldita sea. Y aquel coche no iba tan rápido. Supuso que frenaría y se lanzó a cruzar la calle. Una actitud imprudente, desde luego. Podía haberse jugado la vida. Pero también podía haber estado a punto de salvarla.
Porque, para sorpresa del joven, el coche no frenó. Tampoco aceleró, pero no frenó. Vio que la ventanilla se bajaba, vio que el conductor esperaba que él permaneciera sobre la acera, aguardando a un lado. Tuvo, pues, que dar un frenazo, y el morro del coche golpeó al joven en el costado.
El joven gritó mientras caía al suelo. Allí aguardó unos segundos. El conductor no salía del vehículo. Se palpó el costado. Un golpe, sí; pero parecía que no se había roto nada. Menos mal.
Se levantó. Salió del paso de cebra y volvió a situarse en la acera. El vehículo avanzó ligeramente y se puso a su altura.
El joven pensó que el conductor iría a pedirle perdón, o a preguntarle qué tal estaba.
Lo que jamás pensó, desde luego, era que iba a estar apuntándole a la cabeza con un arma.
"Joder", fue lo único que tuvo tiempo el joven de pensar hasta que una bala le reventó el cráneo.
El coche, entonces, aceleró y desapareció tras una esquina. Dos vecinos desde sus balcones, y un camarero en la terraza de enfrente, habían contemplado el disparo, pues habían acudido al grito del joven tras el atropello.