- Verá, comisario... estuve rastreando el pasado de Felicio, su labor policial...
- ¿Qué tienes?
- Detenciones, pequeños hurtos, robos con violencia...
Hizo una pausa.
- ¿Y...? -aligeró Gutiérrez.
Hortensio se pasó la mano por el mentón.
- Acusó a alguien por asesinato.
- ¿Ah, sí?
- Declaró en su contra, desde luego.
- ¿Y fue a la cárcel?
- Sí.
- ¿Y luego salió?
- No.
- ¿Cómo que no?
Hortensio carraspeó ligeramente...
- Se suicidó en la cárcel.
- ¡No me jodas!
- Y lo mejor de todo es que investigaciones posteriores demostraron que era inocente.
- ¡No me jo...!
Gutiérrez levantó un dedo.
- Un momento. Si se suicidó es que está muerto, ¿no?
Hortensio asintió.
- ¿Entonces, cómo coño quieres que haya vuelto para vengarse?
- Deje que le explique...
Y Hortensio, todo pasión, se inclinó sobre la mesa de trabajo para rebuscar en los papeles.
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