jueves, 9 de julio de 2026

180.- Parlamen... ¿qué?

    - ¿Tú crees que sabe que estamos aquí, comisario?

    A Gutiérrez ya le dolía la espalda de estar agachado detrás de los setos.

    - No tengo ninguna duda.
    - ¿Entonces? - preguntó Hortensio. - ¿Esperamos a los refuerzos?

    Gutiérrez hizo una mueca de disgusto.

    - Los refuerzos van a llegar en unos cinco minutos y van a reventarlo todo... y yo diría que este tío está dispuesto a matar a Felicio, a matarnos a nosotros y a matarse a sí mismo, si hace falta. Si pudiéramos arreglar esto antes de que la zona se llene de gente...

    En el interior de la casa no se movía un alma, lo cual reafirmaba a Gutiérrez en su impresión de que Bonnie estaba tras las cortinas, mirándolos.

    - Quizá podríamos intentar parlamentar.

    Hortensio no había oído esa palabra en boca del comisario desde que tenía memoria.

    - ¿En serio, comisario?

    Por toda respuesta, Gutiérrez se puso a gritar.

    - ¡Bonifacio, Bonifacio! ¡Sabemos que estás ahí!

    Una ráfaga de disparos los invitó a protegerse tumbándose bocabajo.

    - ¡Es Bonnie, imbécil! -respondieron desde dentro.

    "Genial", pensó Gutiérrez. "Ya hemos entablado contacto".

lunes, 29 de junio de 2026

179.- Bonnie & Clyde

    - Esto mola, ¿verdad, Felicio? Es emocionante...

    Bonifacio miraba por la ventana. El salón estaba a oscuras.

    - ¿Ves? Como cuando éramos Bonnie & Clyde y hacíamos el gamberro por ahí. Qué tiempos aquellos, ¿verdad Felicio? Pero tú te encargarte de joderlo. Parecía que te daba rabia que fuéramos por ahí haciendo el loco, ¿eh? Tenías que arruinarnos la vida a toda costa...

    Un bulto se movía levemente en el sofá. Era Felicio, atado y amordazado.

    - Pues ahora te vas a joder tú, que lo sepas. ¿Has visto cómo he cometido los asesinatos de los que acusaste a Claudio? Yo solito. Ahora, sí. ¿Por qué no vas a acusarnos ahora? ¡Ah, no, claro, que mi hermano murió por tu culpa! ¡Ah, no, que estás atado! Qué divertido, ¿verdad?

    Unas sombras parecieron moverse en el patio delantero de la casa. Bonifacio sonreía. 

    - Ya están aquí, ¿ves? Espero que estés preparado para el espectáculo final, que promete ser grandioso...

    Se llevó la mano al arma, acariciándola...

lunes, 22 de junio de 2026

178.- Qué coño hacemos todavía aquí

    - ¿Se puede saber qué coño hacemos todavía aquí, Hortensio?
    - Están confirmando la dirección de los gemelos, comisario. Bueno, del gemelo que sigue vivo, claro.

    Gutiérrez se rascó la nuca, atacado por la ansiedad.

    - ¿Es posible que haya estado en casa de Felicio todo este tiempo?
    - Me temo que sí, comisario. Manteniendo retenido al expolicía en su propia casa. Por eso la había convertido en un búnker.
    - Y por eso la reventó cuando la encontramos. Habrá vuelto a su hogar original, llevándose a Felicio.
    - Esperemos que sea así.
    - Y estará esperándonos.

    Hortensio carraspeó...

    - Por cierto... -quiso saber Gutiérrez- ¿cómo se llama el gemelo?
    - Bonifacio. Lo llaman Bonnie...
    - ¿Bonnie? ¿Y cómo se llamaba el que la palmó?
    - Claudio.
    - ¿Claudio? No me jodas... no le llamarían Clyde para abreviar...

    Hortensio asintió, dibujando una media sonrisa.

    - Bonnie & Clyde... me cago en...

viernes, 19 de junio de 2026

177.- El hermanísimo

    Hortensio extrajo de un legajo un par de papeles viejos.

    - Verá, comisario, el acusado, que después se suicidó, que después se demostró que era inocente... tenía un hermano.
    - ¿Un hermano?
    - Gemelo.
    - ¡Coño!

    Hortensio carraspeó un poco.

    - Sí, comisario. Eran idénticos.
    - Interesante, ¿no? Eso quiere decir...
    - Imagine.

    Gutiérrez sonrió imaginando la cara de Felicio viendo aparecer de la nada a un tipo igual que aquel que se había suicidado por su errónea acusación.

    - Acojonante...
    - Indudablemente, comisario.

    El comisario se rascó la barbilla.

    - Tengo una pregunta más.
    - Dispare.
    - Aquella acusación por asesinato... ¿Cuál era el modus operandi del asesino?
    - Actuó tres veces antes de ser atrapado.
    - ¿Y cómo actuaba?
    - Disparaba. Al azar. Desde un coche en marcha. A viandantes.
    - Me cago en la madre que me parió.

    Hortensio asintió.

    - Correcto, comisario.

lunes, 18 de mayo de 2026

176.- Ecos del pasado

    Hortensio, una vez sentado frente a Gutiérrez, abrió un archivador de gran tamaño y empezó a pasar hojas, fichas policiales e informes de todo tipo y toda época, a juzgar por el tono amarillento de algunos documentos.

    - Verá, comisario... estuve rastreando el pasado de Felicio, su labor policial...
    - ¿Qué tienes?
    - Detenciones, pequeños hurtos, robos con violencia...

    Hizo una pausa.

    - ¿Y...? -aligeró Gutiérrez.

    Hortensio se pasó la mano por el mentón.

    - Acusó a alguien por asesinato.
    - ¿Ah, sí?
    - Declaró en su contra, desde luego.
    - ¿Y fue a la cárcel?
    - Sí.
    - ¿Y luego salió?
    - No.
    - ¿Cómo que no?

    Hortensio carraspeó ligeramente...

    - Se suicidó en la cárcel.
    - ¡No me jodas!
    - Y lo mejor de todo es que investigaciones posteriores demostraron que era inocente.
    - ¡No me jo...!

    Gutiérrez levantó un dedo.

    - Un momento. Si se suicidó es que está muerto, ¿no?

    Hortensio asintió.

    - ¿Entonces, cómo coño quieres que haya vuelto para vengarse?
    - Deje que le explique...

    Y Hortensio, todo pasión, se inclinó sobre la mesa de trabajo para rebuscar en los papeles.

lunes, 11 de mayo de 2026

175.- Las resacas no son lo que parecen

    No sabía muy bien a qué hora había llegado a su casa. Ni cuánto había dormido. Solo sabía que se había levantado con ganas de vomitar hasta la primera papilla y que le había costado la vida asearse medianamente y acudir a comisaría.

    Ahora se encontraba sentado en su despacho, con los ojos aún medio cerrados y un cigarrillo consumiéndose entre sus dedos. Tenía la petaca en el cajón, y estaba pensando que la mejor manera que eliminar la resaca era bebiendo alcohol cuando entró Hortensio como un vendaval.

    - ¡Comisario, comisario!

    Gutiérrez se preguntó por qué lo llamaba como si no estuviera ya presente. Se llevó la mano a la sien, que parecía que quería reventar.

    - ¿Cómo estás tan lozano, Hortensio, maldita sea? Juraría que ayer estuvimos juntos hasta las tantas.
    - Ya, comisario, pero había que ponerse manos a la obra.

    Gutiérrez recordó que en un pasado muy lejano, cuando él era joven, en la prehistoria de la humanidad, también era capaz de empalmar salidas legendarias con jornadas de trabajo eficiente.

    - Maldita juventud, qué arrogante y qué efímera...
    - ¿Cómo dice, comisario?
    - Nada, Hortensio. Poesía.
    - ¿Poe...?
    - Nada, he dicho. ¿Qué tienes?
    - Un sospechoso.
    - ¿Un sospechoso?
    - Un sospechoso. Alguien que podía tener razones para joder a Felicio.

    Gutiérrez se irguió en su silla. Encendió otro cigarrillo.

    - Siéntate, Hortensio. Y cuéntame, que esto me interesa...

martes, 5 de mayo de 2026

174.- Una copa de más

    - Y ahora qué hacemos, comisario.
    - Pídeme un vodka con limón, anda.

    Hortensio fue a la barra y volvió a los pocos minutos con un par de copas.

    - ¿Tú también?
    - No estamos de servicio, comisario. Y esto es un bar. Y estoy hasta los huevos.

    Gutiérrez se rascó la barbilla con gesto preocupado. Si Hortensio comenzaba a beber y a decir palabrotas, es que la cosa iba mal de verdad.

     - A ver, Hortensio... habrá que ponerse en serio con Felicio.
     - Pero Felicio ya está muerto, comisario.
     - Busca en su historial. ¿Quién era? ¿Qué había hecho? ¿Quién podía odiarlo tanto como para torturarlo?

     Hortensio asintió mientras le daba un buen sorbo al vodka.

     Iba a ser una noche larga...