lunes, 26 de octubre de 2026

188.- Apunta tan alto como puedas

    - ¿Y cómo te has enterado de eso, Reguinaldo?
    - Uno se entera de cosas, comisario.

    Gutiérrez se rascó la barbilla pensativo. Los mentirosos siempre le habían tocado los cojones.

    - A ver, Reguinaldo. Eres un camello de tres al cuarto... un mindundi, un chisgarabís... Lo sabes, ¿verdad?

    Por conveniencia, y porque más que una pregunta parecía una afirmación, Reguinaldo asintió, no sin mostrar desgana.

    - ¿Por qué coño iba a creerte, entonces? -continuó Gutiérrez.

    Reguinaldo se encogió de hombros.

    - Usted verá -dijo el camello.
    - No te estarás poniendo chulito conmigo, ¿verdad?
    - Para nada.
    - ¿Entonces?
    - ¿Entonces, qué?

    Gutiérrez estaba en un tris de soltarle un sopapo a Reguinaldo. En lugar de ello, y en una muestra de sangre fría que le sorprendió a él mismo, suspiró y se encendió un cigarro.

    - Venga. Vuelve a decirme eso que me has dicho antes, a ver si suena mejor.

    Reguinaldo tomó aire y adoptó una pose seria.

    - Agentes rusos quieren asesinar al presidente del Gobierno.

    Gutiérrez confirmó que seguía sonando igual de mal.

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