viernes, 16 de octubre de 2026

186.- Un camello de altos vuelos

    - Comisario...

    Gutiérrez levantó la cabeza. Se había quedado dormido sobre la mesa del despacho. Un hilillo de baba colgaba de la comisura de los labios. La petaca yacía vacía junto a un montón de papeles. Sobre el cenicero, un cigarrillo se había consumido mientras Gutiérrez sesteaba.

    - Dime, Hortensio...

    Hortensio tragó saliva.

    - Comisario, tenemos a un pequeño traficante a quien habría que interrogar.

    Gutiérrez se pasó la mano por la barbilla. Notó cómo la baba se le quedaba pegada en la mano.

    - Coño, pues interrogadlo vosotros, ¿no? Un camellito... ¿qué pasa, lo habéis pillado vendiendo hachís?
    - Es que...

    Gutiérrez se agitó.

    - Es que... ¿qué? Joder, Hortensio, habla, que pareces bobo...
    - Este camellito apunta alto, comisario. Lo que nos cuenta tiene unas implicaciones que... más vale que lo vea usted mismo.

    Gutiérrez asintió. Si Hortensio lo pedía, habría que acudir.

    - Déjame ir al baño primero, anda...

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