lunes, 12 de agosto de 2024

120.- El de la limpieza como punto de partida

     Hortensio, siempre discreto y servicial, se guardó muy bien de expresar en voz alta su opinión cuando Gutiérrez le contó el tema del espionaje doble y el de la guerra oculta entre los Buenycao y los Panterón.

    - ¿Y si miramos las grabaciones de las cámaras para ver quién colocó el micrófono? -preguntó, por ser constructivo.

    Gutiérrez se puso tenso.

    - ¿Cómo? ¿Insinúas que tengo cámaras en mi despacho?
    - Bueno, para los interrogatorios...
    - Y una mierda -concluyó Gutiérrez. - En mi despacho no entra un micrófono ni por todo el oro del mundo...

    Hortensio tragó saliva...

    - Bien, pues en las cámaras de la entrada a la comisaría, o en la casa de Smith, o en la empresa...
    - Eso ya me gusta más...
    - No hace falta -dijo entonces Mel, que había acudido a saludar y se había quedado a curiosear las vicisitudes del último caso.

    Los dos policías miraron al escritor.

    - ¿Insinúas que has resuelto el caso, Mel?
    - Yo lo veo claro -dijo, este, con una sonrisa. - Ha sido el de la limpieza. Siempre es el de la limpieza...
    - No jodas, Mel, anda, majo...

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