- ¿Y bien, comisario?
- Poca hostia, Hortensio.
- Pero menos da una piedra, ¿no?
- Muy poco menos, la verdad.
Hortensio levantó la libretita en la que había estado tomando apuntes durante el interrogatorio y la observó mientras hablaba.
- Sabemos que es un coche azul oscuro, de tamaño mediano...
- Casi todos los coches son azules y de tamaño mediano, joder. Y no sabemos ni la marca, para qué hablar ya de la matrícula.
- Todo se andará, jefe...
Gutiérrez suspiró y se encendió un pitillo.
- Yo no descartaría que ese tipo fuera el asesino. Con esas pintas de jipi...
- ¿Usted cree? Parece un buen ciudadano.
- Yo lo seguiría.
- ¿Y para qué habría venido, entonces? ¿Para fardar?
- A mí no me extrañaría...
- Bueno, tenemos sus datos.
- Pues ya sabes. Que no se escape. Menos da una piedra, como tú dices...
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