viernes, 26 de diciembre de 2025

161.- Ya está en verde

     ¡Cómo le fastidiaba, joder!

     Estaba a punto de comenzar a gritar. Los semáforos lo ponían de los nervios. Sobre todo cuando iba conduciendo y lo obligaban a detenerse porque sí, un buen rato, aunque no hubiera nadie. Solo para joder. La verdad era que sí, que se hubiera puesto a gritar. Total, nadie se hubiera enterado. Estaba todo tan desierto, a esas horas de la noche... Por no haber, no había ni vecinos con luces encendidas. Seguro que estaban todos durmiendo.

    Estaba ya preparando las cuerdas vocales para descargar su rabia, cuando un coche se le puso al lado, en el carril de su derecha.

    Maldita sea, tendría que dejar el grito para otra ocasión. Tampoco quería parecer un loco.

    Miró al otro conductor. Seguro que estaba tan molesto con el semáforo como él. El otro, al menos, acababa de llegar, seguramente la espera se le haría más corta.

     Notó que lo miraban, giró la cabeza. El conductor del otro coche lo observaba a él. Y eso que se había contenido. Vio que le hacía una señal y que bajaba la ventanilla. Pensó que querría preguntarle algo, una dirección o cualquier otra bobada.

     El semáforo ya se iba a poner en verde. Joder, todo eran fastidios. El otro conductor levantó algo que tenía sobre las piernas. Cuando vio que era un arma de fuego, intentó gritar. Esta vez, con todas sus fuerzas. El semáforo ya estaba en verde. Quiso pisar el acelerador.

    Sonó una detonación. Solo una. Y de los dos coches, solo uno salió disparado con el permiso del semáforo. El otro permaneció parado. En su interior, un tipo al volante, con la boca abierta y la cabeza reventada, en un último y macabro grito final.

jueves, 4 de diciembre de 2025

160.- Para fardar

     Cuando el John Lennon con pijama se fue, Gutiérrez y Hortensio se quedaron mirando el uno al otro.

     - ¿Y bien, comisario?
     - Poca hostia, Hortensio.
     - Pero menos da una piedra, ¿no?
     - Muy poco menos, la verdad.

     Hortensio levantó la libretita en la que había estado tomando apuntes durante el interrogatorio y la observó mientras hablaba.

     - Sabemos que es un coche azul oscuro, de tamaño mediano...
     - Casi todos los coches son azules y de tamaño mediano, joder. Y no sabemos ni la marca, para qué hablar ya de la matrícula.
     - Todo se andará, jefe...

     Gutiérrez suspiró y se encendió un pitillo.

     - Yo no descartaría que ese tipo fuera el asesino. Con esas pintas de jipi...
     - ¿Usted cree? Parece un buen ciudadano.
     - Yo lo seguiría.
     - ¿Y para qué habría venido, entonces? ¿Para fardar?
     - A mí no me extrañaría...
     - Bueno, tenemos sus datos.
     - Pues ya sabes. Que no se escape. Menos da una piedra, como tú dices...