- Smith al aparato...
- ...
- Sí, ya lo sé.
- ...
- Ya te digo, se lo han tragado entero.
- ...
- Seguimos con el plan, en efecto.
- ...
- Nos vamos a hacer de oro. Venga, hasta luego.
Cuando colgó, a Smith se le dibujaba una sonrisa de oreja a oreja. El plan marchaba a las mil maravillas.
No estaría tan contento, tal vez, si supiera que tenía el teléfono pinchado y que alguien inesperado había obtenido toda la información que necesitaba...